Durante un intercambio académico en la Universidad de Agricultura de Tokio, un especialista mexicano conoció una nueva era del campo: invernaderos autónomos, robotizados y gestionados mediante software. La experiencia mostró el enorme avance tecnológico de la agricultura japonesa, pero al volver a México el contraste fue evidente: el país enfrentaba un rezago en innovación y automatización agrícola, un desafío clave para la competitividad y el futuro del sector agroalimentario.
Fuente: Milenio
