La reapertura de la planta de producción de moscas estériles en Metapa de Domínguez representa un paso clave en la lucha contra el gusano barrenador del ganado. Aunque la instalación recupera una herramienta utilizada durante décadas para controlar la plaga, el reto principal será transformar esta capacidad científica en resultados económicos. El objetivo final será restablecer la confianza sanitaria y lograr que el ganado mexicano vuelva a cruzar la frontera hacia Estados Unidos con la normalidad previa a la emergencia.
Fuente: La Silla Rota
