La productividad agroalimentaria en América Latina y el Caribe muestra una desaceleración debido al aumento de los costos de producción, las restricciones financieras, los efectos del cambio climático y el bajo crecimiento económico, alertaron la FAO y la Cepal. Los pequeños productores son los más afectados por este panorama, que limita su capacidad de inversión y crecimiento. Ante este escenario, ambos organismos señalaron la necesidad de impulsar una nueva arquitectura financiera para el sector agropecuario, basada en garantías, seguros agroalimentarios, financiamiento climático y bonos verdes que permitan fortalecer la producción y revertir la tendencia negativa.
Fuente: La Jornada
