El Gobierno federal ofreció un subsidio de mil pesos por hectárea a agricultores de Tamaulipas, apoyo que fue rechazado por considerarse insuficiente ante los costos y el déficit hídrico. La presidenta anunció además un plan de tecnificación del campo para ahorrar agua en los cultivos; sin embargo, especialistas advierten que la medida no cubre el déficit acumulado. Voces críticas, como Jorge Esteve, presidente del Consejo Nacional Agropecuario, señalan la necesidad de replantear los cultivos hacia opciones de menor consumo de agua, como el sorgo, y de invertir en infraestructura para reducir las pérdidas en los canales de riego.
Fuente: La Columna Digital
