Estados Unidos aceleró la aprobación de medicamentos y la entrega de subsidios como parte de su estrategia para combatir el gusano barrenador, un parásito que amenaza al ganado bovino. Aunque las autoridades buscan contener la plaga, los recortes de personal y la falta de una herramienta preventiva clave generan dudas sobre la capacidad de respuesta. Un brote amplio podría provocar pérdidas de miles de millones de dólares para la industria cárnica, afectada también por la sequía.
Fuente: Excélsior
