México puede reducir de forma importante el consumo de agua y energía en la agricultura de riego por bombeo, en un contexto de mayor demanda eléctrica y presión climática. El país cuenta con 6.2 millones de hectáreas de riego, de las cuales 3.05 millones operan con bombeo. Entre las medidas propuestas están atender acuíferos sobreexplotados, detectar pozos sin contrato eléctrico y coordinar a Conagua, Sader, CFE y FIRA para alinear financiamiento, agua concesionada y superficie regada.
Fuente: La Jornada
