En México vivimos las consecuencias del olvido hídrico.

diciembre 13, 2023

La COP 28 y otros foros mundiales han abordado el cambio climático desde diversos puntos de vista, destacando la sobreexplotación del medio ambiente como una de las causas principales. Juan Francisco Bustamante, presidente de la Asociación Mexicana para la Correcta Hidratación, destaca la mala planificación y gestión de recursos como un factor central en el cambio climático. Se enfoca en el ejemplo del agua y la planificación hídrica, señalando que el 76% del agua potable se utiliza en riego, con más del 50% desperdiciado en evaporaciones y filtraciones.

Bustamante resalta las consecuencias del olvido hídrico y el mal uso del agua en México, como pérdidas del 40% en las redes, aguas residuales no tratadas (60%), y contaminación de todos los mantos acuíferos. Advierte sobre una posible crisis hídrica mayor y menciona la disminución del presupuesto para la Comisión Nacional del Agua durante este sexenio.

Destaca el alto porcentaje de ciudadanos en México que no pagan los servicios de agua potable y la falta de calidad en el suministro. Se invierten más de 200 mil millones de pesos anualmente en agua embotellada debido a la contaminación del suministro público. Bustamante subraya las consecuencias en la salud, con 2.6 millones de mexicanos muriendo anualmente por enfermedades gastrointestinales, principalmente por consumir agua contaminada.

El experto aboga por un cambio en la educación y conciencia, promoviendo el reuso del agua y exigiendo servicios de calidad. Hace un llamado a la ciudadanía para que se haga responsable y demande agua de calidad, así como a las autoridades para que impongan multas y realicen revisiones a las plantas potabilizadoras.

Bustamante destaca la necesidad de una planificación hídrica a corto, mediano y largo plazo, criticando la existencia de numerosos organismos operadores ineficientes en la Ciudad de México. Finalmente, advierte que el cambio climático y la sequía son evidentes, y la sociedad debe actuar de manera urgente, llamando la atención a los candidatos presidenciales para incluir el tema en sus agendas.

Fuente: El Economista

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