Durante una visita a una fábrica automotriz en Dearborn, Michigan, el presidente Donald Trump afirmó que el T-MEC “no tiene ninguna ventaja real” para Estados Unidos y lo calificó como “irrelevante”. Señaló que, aunque desea que México y Canadá prosperen, su prioridad es que las armadoras trasladen su producción a territorio estadounidense. En contraste, el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, sostuvo en entrevista con Canal Once que la interdependencia comercial y financiera entre México y Estados Unidos limita las políticas unilaterales. Advirtió que una ruptura tendría altos costos para la economía estadounidense y que las cadenas de suministro integradas actúan como un “freno estructural”. Añadió que cambios en reglas de origen o mayores costos productivos afectarían la competitividad regional frente a China. En paralelo, plataformas de predicción estiman que la Suprema Corte de EE. UU. podría fallar hoy contra la legalidad de los aranceles impuestos bajo la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional.
Fuente: Panorama Informativo
