Entre enero y marzo de 2026, México importó leche y derivados por un valor de 450 millones de dólares, lo que representa un incremento de 15.9% respecto al mismo periodo de 2024 y la cifra más alta registrada en los últimos 34 años. El aumento en las compras al exterior se ha intensificado en el último lustro, acumulando un crecimiento de 119%. Especialistas advierten que esta tendencia refleja una creciente dependencia del mercado internacional para cubrir la demanda nacional de productos lácteos.
Fuente: El Economista
