La propagación del gusano barrenador continúa avanzando en Guerrero y ha dejado de ser un problema exclusivo del ganado. La plaga ya afecta a personas, mascotas y animales de campo, generando preocupación sanitaria y pérdidas económicas para productores. Ganaderos de la región reportan una caída de hasta 60 por ciento en la venta de carne debido al impacto de la infestación y sus efectos en el mercado.
Fuente: Milenio
