El campo mexicano enfrenta una crisis que va más allá del cambio climático. Especialistas señalan que la falta de inversión en adaptación, el abandono institucional y el avance del crimen organizado han agravado la vulnerabilidad del sector rural. Exfuncionarios y expertos advierten fallas de gobernanza que involucran la falta de apoyos productivos, atención ambiental, sanidad, restauración territorial e infraestructura básica, dejando a comunidades agrícolas expuestas ante nuevos retos climáticos.
Fuente: La Jornada
