En 2025, las importaciones de granos en México alcanzaron niveles récord, con incrementos significativos en maíz, canola y soya. Estos insumos son clave tanto para la producción de aceites comestibles como para la alimentación de ganado, por lo que su mayor dependencia del exterior evidencia vulnerabilidades en la cadena agroalimentaria nacional. Analistas advierten que este escenario representa un reto para la seguridad alimentaria del país, al exponerlo a la volatilidad de precios internacionales, presiones logísticas y riesgos en el abasto, especialmente en un contexto de incertidumbre climática y económica global.
Fuente: Reforma
