La calificadora Moody’s Ratings redujo la calificación crediticia de México de “BAA2” a “BAA3” con perspectiva estable, dejando al país en el último escalón del grado de inversión. La firma argumentó que el gasto rígido del gobierno, la baja recaudación tributaria y el apoyo financiero a PEMEX han limitado la capacidad para estabilizar la deuda pública en un entorno de bajo crecimiento. En paralelo, minutas de la Reserva Federal de Estados Unidos advirtieron riesgos inflacionarios persistentes. Además, los precios internacionales del petróleo cayeron tras avances en negociaciones entre EE. UU. e Irán.
Fuente: Panorama Informativo
