La detección del gusano barrenador en el ganado mexicano llevó a Estados Unidos a cerrar su frontera a la exportación de bovinos, lo que ha generado un fuerte impacto económico en Tamaulipas y otros estados del norte del país, donde cada año se envían millones de cabezas al mercado estadounidense. De acuerdo con un reportaje de Cristina Gómez, las pérdidas derivadas de esta plaga ya se estiman en cifras millonarias. Ante este escenario, ganaderos y autoridades sanitarias trabajan de manera coordinada en acciones de control, como la liberación de moscas estériles, el refuerzo de inspecciones y medidas de vigilancia para contener la propagación y restablecer la confianza comercial.
Fuente: Milenio TV
