Los precios al consumidor durante la primera quincena de enero registraron una aceleración de 3.77%, en línea con las estimaciones de analistas. El repunte estuvo impulsado principalmente por el aumento en los costos de las mercancías alimenticias, derivado de los ajustes al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) y la aplicación de nuevos aranceles. Estos factores presionaron los precios de productos básicos, impactando directamente en el gasto de los hogares al inicio del año.
Fuente: La Razón
