Hacia el cierre de 2025, la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural enfrenta una de sus crisis sanitarias más severas por la reaparición del gusano barrenador del ganado (Cochliomyia hominivorax), plaga erradicada de México desde 1991. Detectado a finales de 2024, el brote se expandió en varios estados durante 2025, afectando bovinos, ovinos, equinos y fauna doméstica. La falla en los controles de bioseguridad provocó restricciones sanitarias de Estados Unidos, lo que impidió la exportación de alrededor de 650 mil cabezas de ganado vivo. De acuerdo con el Consejo Nacional Agropecuario, las pérdidas económicas superaron los 1,300 millones de dólares, golpeando con fuerza a productores y exportadores.
Fuente: Debate Online