En el marco del T-MEC, el TIPAT (CPTPP) y el acuerdo modernizado con la Unión Europea, México enfrenta presiones para adherirse al Acta de 1991 de la UPOV en materia de protección de semillas. Aunque el país es miembro de la UPOV, mantiene su adhesión al Acta de 1978. Especialistas señalan que la Ley Federal de Variedades Vegetales debe armonizarse en dos puntos clave: ampliar la vigencia de protección de 15-18 a 20-25 años según especie registrada ante el SNICS, y extender el alcance de la protección no sólo a la semilla original adquirida, sino también al producto de la cosecha en el tiempo.
Fuente: Excélsior
