Los fertilizantes nitrogenados, esenciales para la producción agrícola global, dependen directamente del gas natural en su proceso de fabricación. Esta relación vincula estructuralmente sus precios a los energéticos. Cuando el petróleo se encarece, el gas suele seguir la misma tendencia, elevando los costos de insumos clave como el amoniaco, la urea y el nitrato de amonio. Este efecto impacta de forma directa en los costos de producción agrícola y, eventualmente, en los precios de los alimentos a nivel mundial.
Fuente: Reforma
