La discusión y aprobación de la nueva Ley de Ganadería de Nuevo León permanece estancada en el Congreso local, en medio del incremento de casos de gusano barrenador en el país. La falta de consensos entre legisladores ha frenado el avance de la iniciativa en Comisión, pese a las preocupaciones del sector pecuario sobre sanidad animal y posibles afectaciones económicas. Productores y especialistas han advertido sobre la urgencia de fortalecer medidas de prevención y control para evitar mayores riesgos al ganado y a la actividad ganadera en la entidad.
Fuente: Milenio
