La presidenta Claudia Sheinbaum reconoció que el cierre de la frontera de Estados Unidos al ganado mexicano por más de año y medio provocó afectaciones económicas al sector, especialmente en la frontera norte. Señaló que, aunque aumentó la producción de carne en México, diversos productores ganaderos resultaron perjudicados. Explicó que la reapertura fue posible gracias a una planta de moscas estériles, que reduce la reproducción de la mosca responsable del gusano barrenador.
Fuente: Reforma
