La cadena agroalimentaria en México enfrenta presiones por ineficiencia logística y cobros criminales que impactan el precio final de los alimentos. Productores de limón y aguacate reportan cuotas de hasta 4 pesos por kilo, reduciendo sus ingresos mientras el consumidor paga más. De acuerdo con el Grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA) y el LACEN de la UNAM, estos factores pueden encarecer la canasta básica entre 10% y 20%. El fenómeno refleja distorsiones en la distribución del valor y riesgos crecientes para el abasto y la economía rural.
Fuente: Excélsior
