En un contexto global marcado por la incertidumbre política, social, económica y ambiental, las crisis también abren oportunidades cuando se gestionan de forma estratégica. El sector agrícola destaca por sus ventajas estructurales frente a este escenario: la demanda de alimentos no solo se mantiene, sino que crece de manera constante debido al aumento poblacional y a la diversificación de los mercados agroalimentarios. Además, la agricultura provee insumos clave para múltiples actividades económicas, consolidándose como un motor de desarrollo. Su papel estratégico quedó evidenciado durante la pandemia de COVID-19, cuando sostuvo cadenas productivas esenciales a nivel global.
Fuente: Milenio TV
