La próxima revisión del T-MEC encuentra al sector agroalimentario mexicano en un entorno de alta fragilidad por violencia rural, incertidumbre regulatoria, recortes presupuestales, tensiones comerciales con Estados Unidos y riesgos climáticos. Jorge Esteve Recolons, presidente del Consejo Nacional Agropecuario, advirtió que la dependencia del 80% de las exportaciones hacia el mercado estadounidense representa una vulnerabilidad estratégica para México ante posibles presiones comerciales.
Fuente: Expansión
