El crecimiento del sector agroalimentario mexicano ha generado preocupación entre productores de estados como Florida y California, quienes buscan imponer barreras comerciales bajo el argumento de la “estacionalidad agrícola”. Expertos advierten que limitar el acceso de productos frescos mexicanos podría afectar la seguridad alimentaria de Estados Unidos y elevar los precios para los consumidores, convirtiéndose en un posible problema político ante las próximas elecciones intermedias.
Fuente: Excélsior
