La producción de alimentos en México dependerá cada vez más del uso de electricidad, de acuerdo con proyecciones energéticas. Se estima que el sector agrícola será el de mayor crecimiento en consumo eléctrico hacia 2038, con una tasa promedio anual de 3.5%. Este incremento responde a la tecnificación del campo, el uso de sistemas de riego, almacenamiento y procesos automatizados. El reto será garantizar un suministro energético suficiente, sostenible y accesible para sostener la productividad del sector.
Fuente: El Universal
