El cierre comercial impuesto por Estados Unidos al ganado mexicano, derivado de la detección del gusano barrenador y otros factores adversos, ha impactado al mercado cárnico nacional. En el último año, el precio de la carne en México ha aumentado entre 21 y 37 por ciento, presionando el consumo interno. No obstante, productores nacionales advierten que, pese al encarecimiento, el sector enfrenta una clara desventaja competitiva ante el crecimiento de importaciones de carne provenientes de otros países, lo que limita la recuperación del campo y afecta la rentabilidad de la producción local.
Fuente: La Razón de México