Hasta ocho veces han logrado incrementar la producción de café los pequeños productores de la comunidad La Merced, lo que se ha traducido en mayores ingresos para sus familias. Don Juan, caficultor de la zona, destacó que este crecimiento fue posible tras adoptar nuevas prácticas y abrirse al aprendizaje. Reconoció que, aunque existe resistencia al cambio cuando se trata de un oficio heredado por generaciones, escuchar nuevas ideas y aplicar mejoras permitió fortalecer el trabajo en el campo y hacer más rentable la producción cafetalera.
Fuente: El Heraldo de México
