El fenómeno de El Niño, en su fase más intensa desde 2015, está alterando el equilibrio del mercado lechero global. Con temperaturas extremas y lluvias irregulares, países como Nueva Zelanda, India y Brasil enfrentan caídas productivas, altos costos y presiones sobre los márgenes. Los precios internacionales se vuelven volátiles, mientras los gobiernos impulsan planes de resiliencia y apoyo. La incertidumbre climática redefine las decisiones de inversión, comercio y sostenibilidad en la cadena láctea mundial.
Fuente: edairynews.com