El caos arancelario impuesto por la administración Trump ha llevado a restaurantes mexicanos a buscar nuevas fuentes de productos lácteos, y Australia podría beneficiarse. Según Robert Brokenshire, presidente de la Asociación de Productores de Leche de Australia del Sur, los aranceles del 25% sobre productos mexicanos y canadienses han roto la competitividad del mercado, abriendo una oportunidad para Australia. Sin embargo, expertos advierten que Estados Unidos podría inundar el mercado australiano con lácteos baratos. Mientras tanto, el sector agrícola global sigue atento a posibles cambios en la política comercial.
Fuente: edairynews.com