A casi un año de identificarse la plaga del gusano barrenador en México, la propagación sigue afectando no solo al ganado, sino también a perros y humanos, con 55 casos registrados. Expertos alertan que los protocolos de contención, centrados en el ganado, no consideran otras vías de transmisión, lo que dificulta frenar la plaga pese a los acuerdos entre México y Estados Unidos para su control.
Fuente: La Razón