Tras más de 30 años sin registros, la reaparición de la larva del gusano barrenador activó un cerco epidemiológico en el Estado de México. La Secretaría del Campo desplegó una estrategia integral en la región de Tierra Caliente, cubriendo 350 km² en los municipios de Tlatlaya y Amatepec. Autoridades reportan casos aislados ya controlados en Luvianos, con monitoreo permanente para evitar la propagación.
Fuente: El Independiente
