La participación —por dolo o desconocimiento— en el mercado negro de aretes ganaderos derivó en que Nuevo León perdiera en 2023 el permiso para exportar reses a Estados Unidos. Ante el impacto en el sector, el Congreso local perfila un consenso bipartidista entre PAN y MC para sancionar estas prácticas mediante una nueva Ley Ganadera. Legisladores advierten que el problema trasciende lo estatal: fallas en la trazabilidad del ganado permitieron a autoridades estadounidenses detectar deficiencias en la inspección contra la tuberculosis bovina, lo que motivó la revocación del permiso.
Fuente: Reforma
