El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó una orden ejecutiva para impulsar la producción nacional de glifosato, al considerarlo clave para la seguridad alimentaria. La medida surge ante la dependencia de importaciones, ya que solo existe un productor local. La Casa Blanca sostuvo que el herbicida se usa ampliamente en la agricultura, pese a que la Organización Mundial de la Salud lo clasifica como “posiblemente cancerígeno”.
Fuente: ContraRéplica
