El yacimiento South Pars, en el Golfo Pérsico, fue bombardeado por Israel, provocando incendios en instalaciones de Assaluyeh y la interrupción parcial de la producción de gas. En respuesta, Irán lanzó misiles contra infraestructura energética en Catar y Arabia Saudita. El presidente iraní advirtió sobre “consecuencias incontrolables”, mientras Donald Trump aseguró que EE. UU. no participó y lanzó advertencias. La tensión elevó los precios del crudo: Brent +6.75%, WTI +0.11% y mezcla mexicana +3.44%. Además, inteligencia de EE. UU. señaló que Irán sigue debilitado, aunque con capacidad de ataque.
Fuente: Panorama Informativo
