En un entorno global marcado por la incertidumbre económica, geopolítica, social y climática, los sistemas agroalimentarios atraviesan una transformación acelerada impulsada por la innovación científica y tecnológica. En el país, diversos factores estructurales han limitado el avance hacia la seguridad alimentaria. Aunque se reconoce el esfuerzo constante de los productores, la capacidad actual de producción dificulta reducir en el corto y mediano plazo la dependencia de importaciones de granos básicos como maíz, frijol, arroz, trigo, soya y sorgo.
Fuente: El Economista
