El regreso de Donald Trump a la Casa Blanca para un segundo mandato ha reactivado tensiones en la relación bilateral con México. La agenda común se ha visto condicionada por amenazas de imponer aranceles a exportaciones mexicanas, la posibilidad de revisar o terminar el tratado comercial y el endurecimiento de medidas agroalimentarias. Entre los productos señalados se encuentran el jitomate, el aguacate, el ganado y, recientemente, la fresa mexicana. A ello se suman presiones para el cumplimiento de las cuotas de agua establecidas en un antiguo acuerdo binacional, lo que ha generado incertidumbre económica y diplomática.
Fuente: La Jornada
