En la recta final de 2025, el peso mexicano inició la semana con movimientos estrechos ante la baja liquidez del mercado, registrando una depreciación de 0.25% frente al dólar, para cotizar alrededor de 17.94 unidades por divisa. El ajuste se dio en un contexto de ligero avance del dólar, con el índice DXY subiendo 0.05%. No obstante, de acuerdo con el Banco de México, el peso perfila un cierre anual con una ganancia récord superior a 14%. Los mercados siguen atentos a las negociaciones de paz en Ucrania, a la política monetaria de la Fed y a los anuncios de Donald Trump, mientras el petróleo sube y los principales índices bursátiles estadounidenses operan a la baja.
Fuente: La Jornada