Los próximos seis meses de negociaciones para extender el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) estarán marcados por tensiones retóricas, advertencias y presiones políticas, particularmente desde Washington. Sin embargo, expertos en comercio internacional entrevistados en Estados Unidos coinciden en que el acuerdo será finalmente renovado. La clave, señalan, radica en que el presidente estadounidense Donald Trump pueda presentar el resultado como una victoria política interna, argumentando que obligó a México y Canadá a conceder mayores beneficios. Más allá del discurso, los analistas consideran que los intereses económicos compartidos favorecerán la continuidad del tratado.
Fuente: La Jornada