La Unión Europea decidió no ampliar el mandato de Áspides, su misión naval en el mar Rojo, hacia el Estrecho de Ormuz, ni respaldar la propuesta del presidente Donald Trump para reabrir la ruta. Tras una reunión en Bruselas, la alta representante Kaja Kallas afirmó que el conflicto “no es la guerra de Europa” y descartó una intervención prolongada. Alemania añadió que la OTAN no tiene mandato para actuar en este escenario. En paralelo, Irán lanzó ataques con drones que afectaron infraestructura petrolera en Emiratos Árabes Unidos, operaciones en Dubái y objetivos en Irak, elevando la tensión regional.
Fuente: Panorama Informativo
