El Banco de México recortó la tasa de interés de referencia en 25 puntos base, a 6.75%, en una decisión dividida que sorprendió a los mercados. La medida se dio pese al reciente repunte inflacionario y a la incertidumbre internacional. La Junta dejó abierta la posibilidad de un nuevo recorte si las condiciones lo permiten, aunque ajustó al alza sus previsiones de inflación en el corto plazo. Analistas advierten riesgos inflacionarios persistentes, mientras el banco central mantiene cautela ante el entorno económico y geopolítico.
Fuente: El Financiero
