Ante la creciente presión comercial en Norteamérica, México busca acelerar la diversificación de sus exportaciones agroalimentarias hacia Europa, el mayor importador de alimentos del mundo. Durante el Foro México-Unión Europea, autoridades y empresarios señalaron que la alta dependencia de un solo mercado —que concentra cerca del 90% de los envíos— representa un riesgo estratégico. Jorge Esteve, del CNA, advirtió que, aunque esta concentración ha sido favorable, también vuelve vulnerable al sector, por lo que urge innovar y fortalecer la competitividad en mercados más exigentes.
Fuente: El Financiero
